¿Alguna vez has querido entregarte a alguien, pero algo dentro de ti te ha frenado por miedo a salir lastimado?
No es que no sientas nada. Al contrario, puede que esa persona te importe mucho, que quieras acercarte y
dejarte llevar por lo que sientes.
Pero también tienes miedo. Miedo a confiar demasiado, a que te traicionen, a abrirte emocionalmente y terminar arrepintiéndote de haberlo hecho.
Y entonces comienza esa contradicción: quieres acercarte, pero te proteges; quieres entregarte, pero una parte de ti te dice que tengas cuidado.
Es como estar entre dos fuerzas: el deseo de vivir lo que sientes y el temor de sufrir por ello.
De eso habla la canción «Es Cosa Mía»: de ese vaivén emocional en el que queremos permitirnos amar, pero no conseguimos dejar atrás el miedo a que nos lastimen.
Porque a veces no es que no queramos entregarnos. Es que no sabemos si podemos hacerlo sin salir heridos.
